Noticias

14 de Marzo de 2012

FACULTAD DE MEDIAR LOS ABOGADOS SIN NECESIDAD DE OTRO REQUISITO QUE EL ESTAR COLEGIADO

Por Héctor Raúl Muñoz Bernal, Murcia 14 de marzo de 2012

Han surgido algunas opiniones erróneas causadas por la calamitosa relación del Real Decreto-ley 5/2012. Entre ellas, nos interesa salir al paso de las afirmaciones que alguien ha formulado en el sentido de que para ser mediadores los abogados necesitan los requisitos a que se refiere el artículo 11.2 del mencionado Decreto. Ello no es cierto, y no se sostiene en ningún argumento o interpretación válida.

En efecto, el artículo 13 del Real Decreto admite a los estudiantes de Derecho como futuros mediadores, lo que revela que los abogados en ejercicio no pueden estar en peor condición hoy en día.

Por otra parte, la precipitada entrada en vigor a que se refiere la Disposición Final Octava, sólo tiene sentido si los abogados están capacitados para continuar siendo mediadores sin acreditar formación específica alguna, ni conocimientos psicológicos, técnicas de comunicación, etc.

A este respecto, el anónimo (lo que decimos así porque no figura el autor), del trabajo titulado “La desaparición de las restricciones en el ejercicio conjunto o simultáneo de dos o más profesiones”, nos dice literalmente que “podemos afirmar desde este momento, que en el marco del Derecho Privado, en el Derecho Laboral, y andando el tiempo, también en el marco Penal, los abogados asumirán una posición preeminente aunque no exclusiva, como mediadores, siempre que se haya procurado los imprescindibles conocimientos especializados -psicológicos, retóricos, de estrategia y de persuasión que hacen posible el acercamiento de posiciones enfrentadas- y adquirido la titulación oficial correspondiente”. (Revista jurídica de la Región de Murcia, número 45 de 2011, página 49).

Tamaño error operativo ha de ser rechazado al igual que la repulsa hermenéutica del artículo 11.2 del Real Decreto al que nos venimos refiriendo. Sería absurdo ignorar que durante siglos los abogados, precisamente los buenos abogados, se han caracterizado por intentar conseguir antes de adentrarse en un litigio, que las partes se pongan de acuerdo extrajudicialmente, para lo cual los abogados gozan de una valiosísima experiencia en el arte de mediar para que dicha finalidad conciliatoria (recogida en las leyes procesales civiles) sea una realidad. El grave error que nos ocupa resulta hasta ofensivo para los letrados, ya que son ellos, y no otros, los mejores mediadores, más expertos y mejor dotados de los conocimientos interdisciplinales que el ejercicio de su profesión exige. Letrado, como todo el mundo sabe, es el abogado por cuanto es a las letras dado; y en el mundo plural y complejo en que nos encontramos no sólo se da a las letras, sino a cualquier disciplina intelectual.

En virtud de lo expuesto en los párrafos anteriores, resulta evidente que los abogados pueden seguir siendo mediadores a pesar de la confusión reprochable en que parece incurrir el Real Decreto-ley y en la que se encharcan los nescios, cuyo adjetivo no es ofensivo, puesto que lo utilizamos según la acepción única del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, vigésima segunda edición, página 1.577. Se aclara en este lugar que nescio proviene del latín nescius (lo que en castellano significa la negación del saber de una cosa, por lo que a la ciencia se opone la nesciencia), de manera que los enlodados en las interpretaciones a que antes hemos hecho referencia perjudicando y menospreciando a los abogados, merecen el calificativo de nescios por cuanto no saben aplicar las normas jurídicas, conforme prevé el artículo 3 del Código Civil, cuando nos dice que “las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos… y finalidad de aquéllas”.

____________________________________________________________________________________

12 de Marzo de 2012

NUEVOS REGLAMENTOS DE PROCEDIMIENTO PARA DIVERSOS ADR

Por Héctor Raúl Muñoz Bernal, Murcia 12 de marzo de 2012

En la sesión celebrada por Medaloa a tal fin, se ha acordado redactar sucesivos proyectos de los reglamentos de procedimiento, específicos cada uno de ellos para un tipo de mediación, a fin de que se remitan a la Asociación MED-ARB, y ésta apruebe o no, o modifique -o sustituya totalmente- los proyectos remitidos e inserte en esta página la versión definitiva.

En su consecuencia, en sucesivas fechas, irán apareciendo en esta página la descripción de los siguientes modos alternativos de resolver un conflicto sin intervención judicial,  cuales son, entre otros, los siguientes:

a) Mini trail.- Que consiste en un procedimiento que se resuelve normalmente en un solo día, acudiendo las partes al lugar del arbitraje con toda clase de pruebas que apoyan las tradiciones que verbalmente formulan. El árbitro dicta laudo en mismo día.

b) Negociación asistida.- Es una especie de mediación en la que asisten dos expertos, uno para asesorar a una parte, y otro para asesorar a la contraria. Si la negociación se ha decidido “un proceso de comunicación con el fin de crear, modificar o finalizar una relación”.

La negociación “se llama así por la característica de tratar de encontrar un fin de satisfacer, en la medida de lo posible, los intereses mutuales de las partes, más bien que los derechos y obligaciones jurídicas que caracterizan las disputas en los juzgados”. La mera negociación no implica la intervención de un mediador. Por el contrario, la “negociación asistida” requiere la intervención de un tercero que trate de aproximar la posición de las partes y de informar a las mismas sobre su situación a la vez que se exploran las soluciones posibles.

c) Last offer arbitration.- En este tipo de procedimiento que se desarrolla entre un árbitro, las partes sostienen su petición y explican los argumentos en que se basan. El árbitro intenta que lleguen a un acuerdo, de forma similar a la mediación tradicional. No obstante, si no se logra el acuerdo pretendido, las partes no abandonan la reunión ni se dan por vencidas. En efecto, el árbitro pide a las partes que cada una de ellas haga una oferta por escrito entregándola en un sobre cerrado. Inmediatamente después, el árbitro las abre y comprueba cuál es la menor costosa para ambas partes, decisión que corresponde a él evaluar. En definitiva, se da por terminada la mediación suscribiendo forzosamente el acuerdo a que se refiere la última oferta, la last offer, entregada bajo sobre, sin que la parte contraria conozca la oferta de la otra parte. De este modo, los dos litigantes se esfuerzan en hacer una oferta racional, siendo generosos para evitar que triunfe su adversario, muchas veces por una cuestión de prestigio.

d) Summary jury trial.- A este tipo de contienda, donde hay un juicio sumario que se desenvuelve ante un jurado, se confecciona de antemano un reglamento que se adecue a la discrepancia y el jurado elegido dicte el laudo correspondiente.

e) Early trial evaluation.- En este caso no hay propiamente un procedimiento ni un juicio que termine con un laudo, sino que se trata únicamente de hacer ver a las partes lo que le va a costar si no llegan a un acuerdo, perjuicios que sufren pagos que han de realizar a peritos que evalúan dichos actos. Una vez que se les explica las ventajas de llegar a un acuerdo, se celebra una sesión rápida de arbitraje y se llega a un laudo porque las partes previamente le han concedido facultades al árbitro del conflicto. Si no se llega a un acuerdo, las partes están autorizadas a utilizar el material escrito que se ha manejado en la early trial, a título de demostración de la buena fe con que se ha comportado cada una de ellas.

f) Prevención (Partning).- La prevención consiste en un conjunto de aptitudes o de medidas evidentes de evitar ciertos riesgos en las relaciones entre las partes. Por ello, interviene un mediador con el fin de conocer y estudiar en profundidad el litigio, y como consecuencia de ello, prevenir sus efectos adversos. Normalmente se trata de comunicación entre un comerciante, de una parte, y sus proveedores y sus clientes de otra parte.

El partning es una de las formas de prevención que goza de más eficacia en el funcionamiento de las empresas o en la realización de un proyecto, o de prevenir la vigilancia de conflictos potenciales que más tarde tendrían que resolverse. La eficacia de esta ADR es explosiva en Estados Unidos, habiéndose demostrado su eficacia real en los contratos públicos y en los privados, en los de manufacturas, construcción, suministro y otros muchos. Así pues, la intervención del mediador organiza la cooperación entre diferentes partes interesadas en un proyecto, si bien no acordes en todos los puntos del mismo.

g) Conseiller neutre.- Se trata de un experto neutro e imparcial, al que se le encarga su opinión y sus recomendaciones durante la ejecución de un proyecto para evitar los conflictos que pudieran surgir. Las partes no están ligadas en modo alguno por las opiniones o sugerencias del consejero. En los proyectos de construcción importantes o complejos, el papel del consejero puede ser sustituido por un comité tripartito, constituido por el consejero neutro y otros dos que asistan cada uno de ellos a una parte.

h) Rent-a-judge.- Este procedimiento también se denomina “early trial valuation” cuando el conseiller es un jurista.

____________________________________________________________________________________

9 de Marzo de 2012

VALIDEZ ÍNTEGRA DEL REGLAMENTO DE PROCEDIMIENTO DE MED-ARB DESPUÉS DE LA COMUNICACIÓN DEL CITADO DECRETO-LEY

Por Héctor Raúl Muñoz Bernal, Murcia 9 de marzo de 2012

Únicamente, con nuestra habitual prudencia, llevada al máximo en este caso, entretanto el Gobierno desarrolla reglamentariamente el repetido Real Decreto-ley, en los sucesivos arbitrajes que se nos encarguen, MED-ARB designará siempre abogados como árbitros, prescindiendo por el momento de los importantes árbitros no juristas tan necesarios y convenientes para un buen arbitraje, si bien tomamos esta medida precautoria para evitar cualquier posible confusión en aquellos no versados en Derecho arbitral.

En definitiva, la novedad administrativa no perturba en nada la excelente marcha de los arbitrajes de MED-ARB.

____________________________________________________________________________________

6 de Marzo de 2012

REGULACIÓN DE LA MEDIACIÓN EN ASUNTOS CIVILES Y MERCANTILES

Por Héctor Raúl Muñoz Bernal, Murcia 6 de marzo de 2012

En el día de hoy se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado número 56, correspondiente a la página 18783 de la Sección I el Real Decreto Ley de 5 de Marzo de Mediación en Asuntos Civiles  y Mercantiles.

Dicho Real Decreto-ley entrará en vigor mañana día 7 de Marzo por cuanto el mismo Decreto así lo establece en la Disposición Final Octava, manifestando literalmente que “el presente Real Decreto-ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado”.

Habida cuenta de las múltiples modificaciones que se derivan del Decreto Ley, en especial en la Ley de Arbitraje y en la Ley de Enjuiciamiento Civil, la Junta Directiva de MED-ARB se reunirá mañana para adaptar el reglamento de procedimiento de MED-ARB al referido Decreto, cuyo contenido resultante después de modificado publicaremos en breves fechas con el debido comentario que merece.